¿La enfermedad tiene curación?
R: Es una enfermedad incurable, pero sí tratable. Esto significa que la persona puede lograr su recuperación día con día, a través de la abstinencia y cambios en su estilo de vida que propicien la sobriedad.



¿Podré volver a "controlar" mi manera de beber o de consumir otras drogas?

R: La recuperación consiste en dejar de intentar de controlar el consumo; es vital aprender a vivir sin sustancias psicoactivas, llenando el "vacío" que éstas dejan con un programa de recuperación positivo y personas que comparten la fortaleza y esperanza.

 

¿Un cambio se logra en tan sólo 8 semanas?
R: Un tratamiento integral e intensivo que responda a las necesidades de cada paciente sienta las bases sólidas para el inicio de una recuperación. Además, el postratamiento a lo largo de un año, tanto para el paciente como para la familia, propicia el apoyo terapéutico necesario para la prevención de recaídas.

 

¿Cómo puedo saber que alguien es alcohólico o adicto?
R: Es más fácil de lo que parece. Si alguien consume alcohol u otras drogas a pesar de las contínuas consecuencias negativas, si promete dejar de consumir y no lo logra, si cambia radicalmente su estado de ánimo o comportamiento o si pierde el control cuando consume, aunque sea una vez al año, esta persona seguramente es adicta. De hecho, las personas que le rodean difícilmente se harán esta pregunta si no lo es.

 

¿Es necesario que cambie todo su entorno para recuperarse?
R: Lo fundamental es el cambio interno. Los cambios geográficos o sociales son inútiles cuando la persona aún está convencida de que no puede cambiar internamente y cuando desconoce su enfermedad, aunque la padezca.

 

¿Sería suficiente una desintoxicación para que la persona "se limpie" físicamente?
R: No. En realidad, la desintoxicación es apenas el inicio de una recuperación. La adicción es una enfermedad física, psicológica, familiar y social. La desintoxicación sólo permite que la persona se sienta mejor físicamente, pero un tratamiento completo es necesario para abarcar todas las demás áreas, que incluso son más complejas.

 

¿Cómo puedo ayudar a alguien que no quiere ayuda?
R: Por medio de una intervención profesional. Resulta contraproducente amenazar o reñir con la persona adicta si no se sabe qué hacer en el momento oportuno. La enfermedad no le permite ver la realidad como la ven los demás, por lo que es necesaria la ayuda de quienes sí comprenden esa visión particular que tiene la persona adicta para lograr penetrar su negación y autoengaño. Piense en lo siguiente: si su ser querido tuviese otra enfermedad como cáncer, diabetes, etc., ¿intentaría solucionarlo usted o buscaría ayuda profesional y experta?