La Fundación Alborada

En 1996 la doctora Pilar Muñoz Calero Peregrín tuvo el sueño de crear en España una nueva fuerza para ayudar a resolver un viejo problema: un centro de rehabilitación para adictos al alcohol u otras drogas que les proporcionara las herramientas necesarias para recuperarse de la destrucción que esta enfermedad provoca en todas las áreas de sus vidas: físicas, mental, emocional, familiar, social y espiritual.

En un principio, la idea del proyecto estaba enfocada a adolescentes o adultos adictos, principalmente a opiáceos, que requieran de un tratamiento integral y a largo plazo (2 años) dentro de un marco de comunidad terapéutica que les proporcionara la estructura necesaria para reintegrarse a la sociedad. Sin embargo, al estudiar las fuentes de ayuda ya existentes en España, se detectó que ya había un número de comunidades terapéuticas, tales como "Patriarca" y "Proyecto Hombre", las cuales ofrecen tratamiento a adolescentes y adultos jóvenes adictos, cuya droga de preferencia suele ser la heroína y que provienen primordialmente de ambientes marginados. Pero no existía un centro de tratamiento enfocado a hombres y mujeres de todas las edades, adictos tanto al alcohol como a otras drogas, pertenecientes a clases socioeconómicas media y alta. Esta población también presenta un elevado índice de adicción y no tiene a dónde acudir, ya que es vital que una persona adicta se sienta identificada con sus compañeros para iniciar su recuperación.

Por lo tanto, la idea del proyecto se modificó. Resultó imprescindible proporcionar un tratamiento primario a estas personas, para que no tuvieran que viajar a Inglaterra, Irlanda, Estados Unidos, Portugal o Méjico para iniciar su recuperación. Asimismo, un centro de tratamiento enfocado a las clases media y alta ayudaría a romper los atavismos y estigmas existentes para poder confrontar la realidad de esta mortal enfermedad. En pocas palabras, la adicción no respeta raza, sexo, edad, religión ni posición social o económica; una persona que sufre de esta enfermedad necesita un tratamiento que contemple sus necesidades individuales.

La Fundación Alborada fue constituida el día 12 de mayo de 1998, gracias a la ayuda profesional del Bufete Cuatrecasas.

Es una fundación sin ánimo de lucro, cuyo principal objeto es la asistencia social a personas adictas. El concepto de "sin ánimo de lucro" parte de que, a pesar de recaudar dinero proveniente de los pacientes, éste sirve para autogestionar el centro y el personal que se mantiene, el cual es de alta cualificación y lo más importante, una gran plantilla que responde a las necesidades individuales del grupo reducido de pacientes, que, a conciencia, se ha pensado que debe ser así.

En primera instancia, la Fundación Alborada ha creado un centro de tratamiento para personas adictas al alcohol y otras drogas.

Este centro ha estado funcionando desde el año 1999 hasta el 2006, año en el que en el mes de julio cerró sus puertas por motivos urbanísticos de la zona. Durante estos años hemos tratado a más de 400 pacientes con un elevado índice de recuperaciones.

El colegio de médicos firmó un acuerdo con la fundación recomendándolo como su centro de referencia para todos aquellos profesionales médicos afectados también por esta enfermedad.
Las metas a medio y largo plazo de la fundación incluyen la creación de un nuevo centro de adicciones con un número mayor de plazas y con un programa renovado y enriquecido después de la experiencia de todos estos años. Para ello la fundación ha iniciado un programa de cursos de formación para profesionales que comenzó en septiembre del 2006. Durante todos estos años, también hemos realizado una campaña de prevención impartiendo charlas en colegios y universidades acompañados de personas adictas recuperadas que transmitían su experiencia a muchos adolescentes que lo recibían impactados.

Como resultado del impacto generado en los foros educativos, y en vista del consumo de drogas cada vez a edad más temprana, la fundación ha decidido adelantar la tarea preventiva y enfocarla a edades más jóvenes e intentar reforzar su salud anímica y apoyarles en la decisión de no consumir y lograr por otras vías un estado de entusiasmo.

Como parte de esta tarea se crea el eco-autobús Mumor que visitará colegios e instituciones educativas con un programa interactivo subiendo a escena nuevos arquetipos sanos, vitales y divertidos y destacando los valores sociales e individuales que nos ayudan una y otra vez a afrontar las crisis y a superar los retos y encrucijadas en nuestra vida, fortaleciendo una nueva relación con la Naturaleza.

La relación sana con la Naturaleza toma un papel predominante en esta nueva etapa de la Fundación. El Centro El Olivar se convertirá en un lugar donde enseñar e informar a jóvenes y otros colectivos a vivir con el entusiasmo de un descubridor en el paisaje que nos rodea, y a encontrar soluciones sensatas y creativas a los retos de cada día. Los jóvenes quieren ser creadores, les enseñamos a ser creadores de soluciones, no de simples "pintadas de grafitis".

Con el ánimo de elaborar una relación más verdadera con la Naturaleza, se inaugura también un Congreso de Medicina Ambiental anual en el que científicos, médicos, ecologistas y otros expertos ofrecerán una visión clara del problema que ahora tenemos con los tóxicos ambientales y las alternativas y soluciones que debemos tomar.

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